Que flashero todo. Hoy llegué de Carilo, unos diez días de vacaciones con una amiga, la verdad fueron increíbles. No solo porque la pasé muy bien y porque lo disfruté mucho, sino porque aunque parezca algo extraño, en mi cabeza algo cambió o mejor dicho se reafirmó mi fe. No tan ciertamente, pero se que por algo me pasó. Estuvo muy bueno haber conocido a los chicos de Salta, muy buenos pibes, o como dicen ellos muy buenos "vagos", con un gran corazón. Al menos eso lo que yo recibí en ese tiempito. Pero no fue eso solo lo que me pasó, sino que esos tres días que compartimos juntos, principalmente las madrugadas sin dormir, fue lo que me llevó a pensar. En el último día de ellos, en nuestra última madrugada o tal vez en nuestro último día juntos, me di cuenta que linda e importante que era la vida y que cada día que pasa hay que gastarlo al máximo. Ese día a partir de las 12.30 am nos encontramos en el centr...